Los modelos más corrientes fueron los 1.5 MIVEC (109 CV), 1.8 MIVEC (143 CV) y 200 DI-D (150 CV). Desde 2011 solo se vendió con motor Diesel, aparte del Lancer EVO X, que lógicamente es gasolina. Las ventas han sido muy bajas hasta que Mitsubishi España ha dicho basta. Ha desaparecido del catálogo, página Web y listas de precios.
Los números han sido la excusa perfecta. El año pasado se vendieron solo 113 unidades, una diferencia del 81,9% respecto a 2011. Contrástese con los casi 600 Subaru Impreza vendidos, por contrastar con otra marca japonesa de posicionamiento similar. Con ventas tan bajas, no merecía la pena seguirlo vendiendo.
Su problema no fue ser caro, pero tampoco era barato. De hecho, estoy viendo en un conocido portal de compraventa unidades de kilómetro 0 que no superan los 19.500 euros (y hablo de los 200 DI-D). La crisis se ha llevado por delante a un coche estupendo que, lamentablemente, no ha logrado el favor del público.

Los EVO eran otro cantar, costaban prácticamente el doble que los básicos, pero es que 295 CV y tracción total son otra historia diferente. Como amante de los coches, siempre es triste el momento de decir adiós a un modelo, especialmente uno con este carisma y no uno del montón.
Ahora Mitsubishi en España vende principalmente SUV, ya que el i MiEV eléctrico hace muy poco volumen (31 uds), como Montero (255 unidades). Prácticamente el 75% de las ventas de la marca son del ASX, más de 3.000 unidades en 2012. Es lo que el mercado demanda, aquí en parte todos somos responsables, y yo también por no haber adoptado un Lancer.
Y si no fuese por el ASX, la división española de Mitsubishi lo pasaría realmente mal…